Mi Biografia

Mi nombre es Julio Tavara N . Nací en Sullana provincia de la Región Piura en Perú. Aquí están mis padres, mi hija, mis hermanos, mi familia y mis grandes amigos. En esa bella ciudad nací, crecí, me forme y viví aquellas experiencias de mi niñez y juventud que modelaron mi vida. Ahí me enamore, ame, odié, sufrí, llore y soñé.
En Sullana me enamore y tuve la fortuna de casarme con una excelente mujer y compartí 23 años de mi vida y del fruto de ese amor nacieron dos preciosos tesoros Julito y fiorelita ellos junto a mi hija Angela son mi adoración me dan mucho amor me prolongan la vida y me alargan la existencia.
amor 25
Me hubiera encantado que mi esposa estuviera aquí, ella que solía emocionarse y llorar cuando le decía cosas bellas o le escribía. Siempre estuvo a mi lado cuando vivía, compartíamos el amor, en la casa, en el trabajo y en la familia, siempre estuvo a mi lado para alentarme y contagiarme su fe cuando dudaba. Gracias a ella y sin duda también a mi terquedad pude dedicar algo de mi tiempo a esa pasión que siempre me gusto, hacer empresa y ayudar al necesitado. Hoy me encuentro en Trujillo compartiendo una empresa familiar, con mis hijos.
Para mí un día normal, entre semana, estoy ocupado con un montón de cosas en la oficina de mi casa: Pero me doy el tiempo para escribirles, responderles sus comentarios, investigar, publicar en mis blog de gastronomía y escribir en las páginas de mi Club de Leones, hacer llamadas telefónicas y cocinarles delicias todos los días.
Pero ninguna de estas acciones me quita mucho tiempo, o esfuerzo. Confieso que, desde muy joven lo hago, hasta ahora no puedo creer como deje a un lado mi juventud porque mientras mis amigos se divertían un fin de semana, yo estaba en reuniones permanente para las actividades que hacíamos, pero es tan fácil ayudar o alegrarle el día a alguien, pero ahora no me sorprende la razón es que he alcanzado mi meta de hacer una obra buena al día durante muchos años seguidos.
La mayoría de mis jornadas son agotadoras. Trabajo ocho horas al día, al igual que mis hijos también me ocupo de ellos aunque estén casados para nosotros los padres los hijos nunca de dejan ser niños, todos los días trabajo como redactor en mis blog, estoy ayudando al necesitado, cocinando, limpiando o pagando cuentas. Visito a mis hijos, camino en la playa, paseo mis mascotas.
Durante las pausas, trabajo en Club de leones. El Club de Leones de Trujillo ocupa un lugar importante dentro la comunidad. Las obras realizas por nuestro Club son muchas sobre todo han apuntado para mejorar la calidad de vida de la gente que padece de alguna vulnerabilidad especial; en otras palabras ayudo a un niño, una mujer a un hombre, a la familia.
En palabras muy simples les digo, ayudamos a los que no tienen nada en la vida, entre los más pobres de los pobres, a personas a los que la sociedad rechaza, a los que se han equivocado en vida, a los que la familia ya nos los quiere, los cansó, quien sabe porque motivos no importa, pero nosotros les damos lo que ellos dejaron de recibir, algo tan simple como es el amor, de la familia, el amor del hermano, el amor del amigo.
Muchas acciones que hice tuvieron efectos muy gratos. Conseguimos que nuestros hijos sigan el mismo camino. Cuando mis hijos estaban pequeños siempre a la hora de cenar con mi esposa les comentábamos lo que hacíamos todos los domingos, y un buen día decidirán seguir nuestro ejemplo, nunca olvidare un 18 de diciembre les comente a mis hijos que para navidad les tenía un regalo muy hermoso. Todos los días me preguntaban papi y cuando nos darás el regalo yo les contestaba con amplia sonrisa ya lo verán.
Y llego ese día 24 de diciembre, no durmieron pensando en su hermoso regalo se levantaron muy temprano antes que nosotros ya estaban listos, me preguntaron papi y mi regalo su mama amorosamente les contesto ya en estos momentos lo vamos a ver, ellos muy felices se subieron en la parte posterior de nuestra camioneta no quisieron ir con mosotros dentro la cabina.
Cuando partimos por el retrovisor del espeso podía contemplar que iban felices pero empezaron a darse cuenta que no seguimos el camino adecuado donde estaba las tiendas empezaron a tocar el vidrio y nos hacían señales que no era el sitio adecuado para comprar regalos, continuamos nuestra marcha al el sitio donde habíamos coordinado con las madres de familia para dar 200 chocolatadas y juguetes.
Descendieron del vehículo muy silencios cuando vieron a los niñitos haciendo su fila para ingresar al local comunal no dijeron nada estaban en absoluto silencio con nudo en la garganta. y empezaron ayudar para que los niños estén cómodos en sus respectivas mesas fue algo divino los que nos sucedió mis hijos repartiendo desayunos a los niños podía observar cómo le tocaban la caritas a los niños con un gran amor, y seguimos dando los desayunos y mi hija se acercó y me dijo silenciosamente en mi oído papi papi es el mejor regalo que has podido dar gracias, sentí en mi pecho una inmensa alegría y empezaron a correr por mis mejías unas cuanta lagrimas había logrado que mis hijos comprendan la realidad de dar al que necesita.
Por supuesto, obrar bien y ayudar al necesitado tiene sus riesgos. En un lindo día un 25 de julio viajamos de Talara hasta Trujillo, para abordar el avión y viajar de vacaciones a Iquitos, pero como era costumbre siempre antes de viajar visitábamos a nuestros padres en Sullana para que despedirnos y mientras deje a mi esposa y mis hijos para que despidieran.
Fui a una gasolinera para recargar de combustible mi vehículo cuando me estacionaba un niño toco el vidrio para ofrecerme caramelos y galletitas, tal fue mi sorpresa cuando abrí la puerta me encontré con un cuadro desgarrador; el niño estaba en cuadro epiléptico. tome en mis brazos y lo lleve al centro asistencial medico más cercano, le dieron el tratamiento pero el doctor me explico que eso es normal siempre llegan personas así.
Bueno decidí retirarme, agarre del brazo al niño y le pregunte donde vivía para llevarlo de vuelta a su casa, el niño se asustó me dijo a mi casa no señor, me conto que lo maltrataban sus padres los dos eran alcohólicos decidí regresar a mi vehículo para pensar donde dejaba al niño.
Y me encontré con la sorpresa que en mi desesperación por llevar al niño a la asistencia medica deje los pestillos de la puerta abierta y me robaron todas mis pertenencias, otras obras buenas se quedaron en el camino fui a donar sangre pero como no pudieron clavarme la aguja en ninguna vena me enviaron a casa, una vez le regale comida a una hombre indigente pero no la quiso porque era vegetariana pero sin embargo acepto con gusto algunas monedas. En fin es una lista inmensa si mencionara a todas las experiencias vidas durante mis años en este servicio no terminaría nunca.
Mi consejo es que seamos sabios. Deja a un lado el egoísmo, despójate del orgullo, hagamos el bien, y seamos bondadosos, y no hagamos las cosas con intenciones ocultas, sino seamos sinceros de corazón. La grandeza de tu alma, tiene la humildad de dejar fluir desde tu corazón la compasión, la bondad y el amor. La grandeza de tu alma tiene el valor de aprender sentir escuchar y dar mucha ternura amor a quien lo necesite, así Dios nos bendecirá y su recompensa vendrá, Dios mismo lo dice, por cuanto le hiciste a uno de ellos, me lo hiciste a mí. Dios te bendiga! que tangan un excelente día.
  • Autor Julio Tavara N 

2 Comentarios

  1. Francisco Aylagas 4 años atrás
    • Julio Távara 4 años atrás

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